“Diario
de un viaje en 1775”, explorando la costa de Norteamérica
hacia el norte de California
Relato de Daines Barrington, Londres: J. Nichols.
Durante
el último trimestre del décimo octavo siglo, los españoles
participaron activamente en la búsqueda del paso del noroeste.
La primera expedición europea a vela a lo largo de la costa
del actual Columbia británica fue una expedición española
conducida por Juan Pérez en 1774; navegó desde San
Blas, Panamá hasta la extremidad norte de las islas de la
reina Charlotte antes de volver a su punto de la salida.
En enero de 1775 Francisco Antonio Mourelle, piloto joven de 20
años de edad, participó en una segunda expedición
exploratoria dirigida por Bruno Heceta; las órdenes eran
ir a 65 grados latitud norte.
Dos naves salieron de San Blas. Don Bruno Hezeta capitaneaba la
primera y Perez era su piloto. Francisco de Bodega y Quadra capitaneaba
la segunda llamada Sonora, pilotada por Francisco Mourelle. Debían
encontrar los asentamientos rusos y tomar oficialmente la posesión
del territorio para España. En el punto Grenville, en la
actualidad el estado de Washington, siete marineros que habían
sido enviados a tierra para traer agua y madera fueron masacrados
por 300 indígenas a la vista de la tripulación, que
estaban demasiado lejos para ayudar. Hezeta decidió volver
a casa. Bodega continuó hacia el norte, desembarcó
en 58º N y tomó posesión de la zona en el nombre
de Carlos III, rey de España y de las Indias Oeste.
En
1779, un año después de que James Cook hubiera visitado
Nootka, los españoles organizan una nueva expedición
para intentar encontrar el paso del noroeste. Pilotado de nuevo
por Mourelle, la expedición navegó de San Blas a Alaska
esta vez sin incidentes.
Anotaciones
en el diario de a bordo del piloto Mourelle: - "Echamos el
ancla, [... ] nuestro capitán me dio órdenes (estando
el enfermo) de desembarcar con algunos de la tripulación,
y con las mismas precauciones que en Los Remedios. También
me ordenó tomar posesión para su majestad de esta
parte de la costa, de nombre Bucarelly. Obedecí sus instrucciones
en todos los detalles, sin ver a un solo indio, aunque había
pruebas de que el país era habitado: vi una choza, algunos
senderos, y una dependencia de madera." (Mourelle 1781, 509)
Interrumpidas las expediciones por la guerra entre España
e Inglaterra, los viajes de exploración no se reanudaron
hasta 1788. Estas expediciones siguieron casi siempre el mismo patrón:
mientras que unas navegaban por la costa de Alaska, otras lo hacian
por el laberinto de las islas, cabos y bahías.
A finales de 1791 Mourelle fue declarado líder de un viaje
de exploración programado para el año siguiente. Mourelle
cayó enfermo y fue sustituido por Alcalá-Galiano en
otra tentativa de descubrir el paso del noroeste.
Durante la expedición 1775 Mourelle había guardado
un diario. Por razones desconocidas este cayó en las manos
de un escritor inglés, James Barrington, publicándolo
en 1781.